26/4/09

Criminal-Capitalismo: El capitalismo del s.XXI


Arlacchi: "La mafia concentra todas las características de la empresa capitalista tal y como puede imaginarse en una pesadilla"

Gambetta: "No sólo los miembros del crimen organizado actuarían movidos por el beneficio económico sino que pueden llegar a un nivel de eficiencia superior al del estado en el suministro de la protección necesaria para la realización de cualquier actividad económica"

Charles Bowden "Ciudad Juarez no es la rotura del orden social, Juarez es el nuevo orden" 

G.M. Tamás: "El antiguo nacionalismo estaba basado en la fuerza, la asimilación y el crecimiento, en cambio, el signo de los nuevos nacionalismos (etnicidad, tribalismo, ...) es el de la extrema debilidad"..."Con el nuevo nacionalismo, los países se reinterpretan como tribus con banderas, y los estados como mafias con estatutos". 

Boris Berezovsky (oligarca ruso reclamando una amnistía general en casos de corrupción): "Cualquiera que no haya estado durmiendo durante la pasada década ha quebrantado la ley voluntaria o involuntariamente."... " Si no se aprueba una amnistía, las consecuencias para Rusia serán graves y la sociedad no será estable"

Bancarrota estatal global


La inminente y generalizada bancarrota estatal como resultado del desguace de las finanzas públicas, allanará el camino a la penetración del crimen organizado que cuenta con enormes recursos financieros para intervenir y controlar sectores enteros de la economía.

A medida la economía se "sumerge" y disminuye la capacidad recaudatoria legal de los estados, aumenta la capacidad recaudatoria ilegal de la mafia y su capacidad financiera. El estado democrático en bancarrota se retira ante la apisonadora de la corrupción mafiosa.

La corrupción crea su propio círculo vicioso. La caída de las contribuciones constriñe más pronto o más tarde los presupuestos lo cual dificulta el funcionamiento legal, disminuye o retrasa los sueldos de los funcionarios, disminuye la protección legal, y precipita a sectores enteros hacia la economía sumergida (informal), con lo cual disminuye aún más la capacidad impositiva.

Bajo la obligación de reembolsar la deuda, los estados empobrecidos son animados por las organizaciones internacionales (FMI, Banco Mundial, ...) a desarrollar la industria del turismo y la diversión sexual con la consiguiente industrialización y transnacionalización de la prostitución.

Los estados endeudados por la evasión de impuestos de los ricos, recurren a los casinos como fuente alternativa de ingresos. El sector del juego crece con la espuma de la crisis. El 90% de los ingresos de los casinos provienen del sector de jugadores adictos, la mayoría miembros de las clases trabajadoras, que esperan salir del atolladero con un "golpe de suerte".

Toda estructura socio-económica requiere de una autoridad que haga cumplir los acuerdos y los contratos, sean lícitos o ilícitos, desde los procesos de inversión hasta la extorsión y el secuestro.

Pronto son las mafias las que pasan a cobrar la mayoría de las contribuciones y a sustituir el ordenamiento jurídico legal por el ordenamiento corrupto a-legal y la coacción criminal. Se trata de sistemas de justicia paralelos sin necesidad de reglas escritas, donde predomina la inmediatez de las sentencias y la ejemplaridad de las penas. Irónicamente, el crimen organizado puede llegar a proporciona "estabilidad" y "crecimiento económico" al nuevo estado mafioso.

El crimen organizado va adquiriendo, una tras de otra, posiciones de monopolio, y por tanto rentas monopolistas, en los más variados sectores de la economía, imponiendo precios abusivos, no sólo en los mercados de la droga sino en servicios esenciales que van cayendo bajo su férula, y que no hacen más que engrosar sus repletos cofres de guerra con los que seguir y amplificar su acción corrosiva sobre la cada vez más destartalada economía legal.

Monopolios legales y monopolios ilegales


Como en el caso de los monopolios multinacionales, la expansión del crimen organizado no se incardina en base a jurisdicciones nacionales sino en base a los flujos de bienes y capitales transfronterizos. Las fronteras estatales son consideradas en términos de sistemas penales diversos, sistemas legales y fiscales más o menos manipulables con diferentes niveles de riesgo, mercados específicos susceptibles de oportunidades de monopolios exclusivos y como velos que difuminan el rastro de sus actividades ilícitas.


La desregulación financiera, las nuevas tecnologías de la información, y los desvelos de los bancos por desarrollar nuevos "productos" para eludir el fisco y satisfacer los intereses de grandes corporaciones transnacionales y fondos de inversión colectiva para ricos, con un gran volumen de dinero circulante y facilidades para resituarlo a gran velocidad, han favorecido la circulación sin trabas del dinero sucio y su blanqueo; un paso fundamental en cualquier negocio actual, tanto legal como ilegal: controlar su dinero, obscurecer su origen y sus propietarios y legitimar su disfrute.

En las condiciones actuales, el dinero del crimen y la corrupción tiene un reclamo inmediato y "competitivo" entre multitud de estados "paradisíacos" que se ofrecen impúdicamente como receptores ciegos y mudos de los capitales aún calientes de la sangre de sus víctimas.

Los paraísos fiscales constituyen un mecanismo especialmente diseñado para reciclar fondos a corto plazo sin importar el origen. En situaciones de falta de liquidez - trampa de liquidez - se produce una desesperada caza de capitales a corto plazo vengan de donde vengan. Bancos y demás negocios en apuros acuden sin pudor en busca del dinero fresco de la mafia. La abundancia de dinero procedente de los tráficos ilegales permite a la mafia competir con ventaja (tipos de interés, comisiones, ...) con el sistema financiero regular.

La capacitación del crimen organizado para las operaciones de blanqueo y transferencia de fondos es de tal magnitud que acaban prestando servicios de evasión fiscal y blanqueo a organismos públicos, empresas, y "contribuyentes" poco solidarios.

Evasión fiscal, blanqueo de dinero, tráfico de drogas y de armas, tráfico de órganos, mercadeo de seres humanos, extorsión, asesinato por encargo, prostitución, producción y comercialización de moneda falsa, robos, estafas y contrabando,... un volumen de negocio que ya ronda el 40% de la economía "legal" mundial gracias a los paraísos fiscales.

La conversión forzada de seres humanos en mercancía de exportación, destinada al creciente número de burdeles, lupanares, "eros centers", "supermercados del sexo, bares de streeptees, ..., de las grandes ciudades, no para de aumentar. El negocio obedece a una lógica industrial, una lógica de producción en masa, que "fabrica" (just in time) la mercancía (violación, drogas, terror, amenazas, ..., para convertir a las víctimas en "funcionales")  para su colocación en el mercado capitalista.  La trata de mujeres y niños provenientes del sur y sudeste de Asia se estima en 400.000 personas por año. Los esclavos sexuales originarios del centro y este de Europa se estiman en 175.000 al año, América Latina 100.000, África 50.000, ...

En condiciones de depresión económica sólo los monopolios y  los negocios de la mafia prosperan. A medida que sectores enteros se "sumergen", el ámbito de control mafioso de la economía crece exponencialmente y sus rentas en igual proporción.

Globalización neoliberal y crimen organizado


El discurso neoliberal ha aparcado la valoración del trabajo, el sacrificio y la democracia, por la exaltación de la ganancia infundada, la desigualdad social, la lotería de la vida y la maximización desaforada de beneficios con independencia de sus fuentes y consecuencias sociales. En consecuencia, las normas son percibidas como inválidas, ineficaces u obsoletas. Lo legal se equipara cada vez más a impedimento, y lo ilegal aparece como razonable y necesario.

Los capos mafiosos pueden llegar a convertirse en verdaderos iconos que representan valores socialmente preponderantes en medio de estructuras estatales en avanzado estado de descomposición, encarnando los anhelos desquiciados de considerables segmentos de la población. El crimen organizado se ve reforzado, por tanto, no sólo por unas estructuras socioeconómicas perversas, sino también por una mentalidad colectiva "comercial", cultivada sin respiro por los medios de masas en manos de unos cuantos grupos corporativos monopolistas.

Ante un estado en bancarrota y en franca retirada, la mafia actúa, a menudo, a la manera de un Robin Hood moderno, ofreciendo inversiones, servicios y ayudas a comunidades desahuciadas en las que las actuaciones del estado son deficitarias o nulas, generando lealtades alternativas y bases de reclutamiento. Proveen fondos para la reparación y mantenimiento de escuelas y hospitales, para instituciones de caridad, para la celebración de actividades y eventos deportivos, concursos de belleza, para funerales, .... Una de las actividades corrientes entre los capos mafiosos es la dirección de equipos de fútbol.

Las mafias rusas disponen de fondos mutuos a partir de las contribuciones de los miembros en activo, en beneficio de los detenidos, sus familiares o de los familiares de los miembros caídos. Los fondos no permanecen inactivos sino que son colocados en los mercados financieros en las mejores condiciones por expertos a sueldo.

Sistemas políticos disueltos en caldo mafioso


El crimen organizado prospera en un medio de turbulencia política y económica. Las zonas en conflicto o inestables disminuyen los controles, desaparece el dinero efectivo y aparecen oportunidades de altos y rápidos rendimientos asociados al riesgo y la inestabilidad.

A parte de apoyar a candidatos y programas políticos que trabajan en su interés, la mafia no ha dudado en formar sus propios movimientos y partidos políticos.

Su éxito empresarial y la riqueza que acumulan se traducen en nuevas demandas políticas, sociales y económicas, para ampliar sus cauces de penetración a base de redes cada vez más poderosas de corrupción institucional que les permitirán convertirse en parte de la élite social.

La mafia contrata personal cualificado, científicos, miembros de las fuerzas de seguridad pública, funcionarios, políticos, elementos de las profesiones liberales y cuerpos de seguridad privada, ofreciendo alternativas más veloces de ascendencia social que los cauces formales.

México, paradigma del partenariado entre monopolios legales e ilegales

Los cárteles mexicanos constituyen paraestados que compiten de tu a tu con la corrupta administración publica por el control de los negocios del narcotráfico. Las agencias de inteligencia norteamericanas velan para que buena parte de los ingresos del tráfico reviertan a manos de los banqueros y productores de armas del norte. Los banqueros de Wall Street reciclan enormes sumas de dinero sucio hacia la economía legal. Los "fracasos" de las campañas contra el narcotráfico sirven para justificar el estado de guerra (guerra contra las drogas) , la violencia estatal y la represión social.

Se trata, como bien apuntara el embajador norteamericano en Brasil, de "armoring NAFTA" (militarizar el tratado de libre comercio norteamericano). Con el fraudulento presidente Calderón, el crimen organizado ha superado el estadio "estado dentro del estado" para devenir "parte integral del estado". El estado mexicano es en la actualidad un estado mafioso en el que los capos han entrado en la administración, cobran impuestos, dictan leyes y se ganan el apoyo clientelar de la vecindad con proyectos de servicios sociales.

La carta de presentación de Calderón fue el plan "México 2030" que promueve descaradamente la entrega total del sector energético, la educación, la sanidad, la seguridad social de los funcionarios, las reservas de la biosfera, ... , a las multinacionales (entre ellas los10 grupos empresariales mejicanos que concentran, ellos solitos más del 60% de la producción)´. El plan "México 2030" se incardina sospechosamente en las coordenadas de una guerra social, disfrazada de guerra contra los narcos, que se cobra 30.000 muertos y 7.000 desaparecidos - la gran mayoría víctimas colaterales - cada año, sin que en caso alguno se detenga a los culpables.

Ciudad Juarez es una especie de macro empresa criminal, una especie de nuevo modelo para el capitalismo que viene. Es una ciudad que sigue religiosamente la filosofía de la globalización neoliberal. Los narco-cárteles no son pastiches de las grandes corporaciones globalizadas sino los pioneros de un nuevo estadio de la globalización. Su lógica empresarial y su modus operandi es la linea y el ejemplo a seguir para quienes pretendan ser los actores principales de la economía globalizada del siglo XXI.

El modelo criminal-capitalista ruso


El caso ruso es el paradigma de la sustitución del antiguo nacionalismo estalinista por un nacionalismo raquítico, étnico-mafioso, como única vía para contemporizar/resistir con la penetración de los monopolios multinacionales (como ha ocurrido en buena parte del resto de los países del antiguo bloque soviético).



La apropiación mafiosa de los activos públicos, la penetración del crimen organizado en las instituciones representativas, obtención de inmunidad parlamentaria por los principales capos, el control de los medios de comunicación, la financiación de las campañas electorales,..., representó una especie de reacción neo-nacionalista  frente a la amenaza de una total y absoluta penetración y colmatación de la economía por parte de las grandes corporaciones multinacionales.

La lógica económica del nuevo orden (mafia - oligarquía - corrupción institucional) es la obtención, a toda costa, (amenazas, asesinato, extorsión, ... ) de posiciones holgadas de monopolio en cualquier ámbito, desde el control de un barrio al monopolio de la distribución de una droga. En esto coincide con la deriva capitalista actual. En la actualidad la mafia rusa dispone de posiciones de monopolio u oligopolio en la producción y distribución de armas, materias primas estratégicas, metales no ferrosos, energía, agua potable, artículos de lujo, importación de automóviles, etc. La mafia "garantiza" el funcionamiento del mercado de seguros, los préstamos interbancarios, y el mercado de valores.

 En la época de la Unión Soviética, el crimen organizado ya constituía un elemento complementario del antiguo sistema: suministro/contrabando de bienes y servicios de lujo a la clase capitalista privilegiada (nomenklatura), y a quien dispusiera de divisas, a través del control exhaustivo del mercado negro.

En la actualidad, la nueva economía rusa se ha "sumergido" casi en su totalidad. Una nueva lógica criminal se ha impuesto en todos los ámbitos, desde el ámbito más local al más general. La creciente dependencia respecto al clan familiar, las redes étnicas, los clanes regionales, la corrupción a pequeña o gran escala, la falsificación, la evasión fiscal, los tráficos ilícitos, el contrabando, la prostitución, la extorsión, el asesinato a sueldo,... se han convertido en el día a día de la nueva economía rusa.

Cuando colapsó la Unión Soviética, el crimen organizado disponía de considerables cantidades de dinero líquido y contactos al más alto nivel para aprovechar una coyuntura de crisis en la que los bienes públicos se ofertaban a precios ridículos a través de subastas trucadas.

El vacío institucional, administrativo, judicial y legal, dejado por la fusión del partido y del estado, fue aprovechado por la mafia para penetrar en todas las instituciones administrativas, económicas y políticas, hasta alcanzar las más altas posiciones de poder y de control.


La codicia y precipitación de Wall Street ayudaron al crimen organizado

No es propio del capital financiero esperar a que se reorganizara la actividad económica rusa bajo nuevos parámetros. La Unión Soviética constituía una fruta madura, un nuevo "El Dorado" susceptible de generar fabulosos beneficios rápidamente, en el muy corto plazo.

Rusia se convirtió en la nueva frontera para Wall Street. Desde el principio todos los esfuerzos se dirigieron a generar una burbuja piramidal, lo más grande posible y con la máxima rapidez. Todo lo demás se consideraba superfluo o incluso molesto para los paladines de la desregulación. No se esperó a tener un nuevo código mercantil, ni a disponer de un sistema judicial efectivo,... El capital ya se autoregula solo.

Crear una bolsa de valores. Privatizar rápidamente para suministrar un buen arsenal de títulos cotizables. Dirigir los flujos de capital especulativo hacia Rusia para generar una burbuja descomunal. Mantenerse en el ojo de la burbuja con toda la información privilegiada necesaria para aprovechar todas las suculentas oportunidades que se producirían y escapar a tiempo con un buen botín bajo el brazo.

Los caballeros que lideraron la cruzada capitalista en Rusia fueron los mismos paladines de las sucesivas burbujas financieras que han conducido al mundo a la actual depresión. R. Rubin, secretario del Tesoro del gobierno de Clinton, Lawrence Summers, subsecretario del Tesoro,Strobe Talbott, ... Son los mismos caballeros que dirigen o defienden, en la actualidad, como hicieron en Rusia, el proceso de drenaje, con fondos públicos, de las pérdidas de sus adinerados amiguetes especuladores.

Lawrence Summers - hoy alto consejero económico de Obama y artífice y encarnación del "Bad Bank", el enmascarado defensor de Wall Street, fue uno de los principales responsables de la deriva criminal rusa. En 1996, cuando era conocida y notoria la corrupción desmedida de los oligarcas Boris Nemtsov y A. Chubais y sus conexiones con el crimen organizado, les calificó, sin sonrojo alguno, como el "dream team económico" de Rusia. (B. Nemtsov declaró con un cinismo encomiable: "Rusia debe escoger entre el criminal-capitalismo y el capitalismo con rostro humano")

Washington estuvo siempre al corriente de la escalada mafiosa. y Clinton dejó que fueran los avariciosos financieros de Wall Street los que dirigieran la política norteamericana respecto a la transición capitalista del antiguo bloque soviético.

La administración de Clinton y A. Gore no dudó en tapar toda esta retalía de escándalos, contubernios criminales, fraudes, robos y lavado de dinero en su misma trastienda - el Bank of New York fue utilizado como lavadora del crimen organizado ruso -, desatendiendo descaradamente continuados informes contrastados de la CIA que denunciaban la situación, alegando, en todo momento, el temor a un triunfo de la oposición comunista a Yeltsin.

El Fondo Monetario Internacional financiando al crimen organizado ruso

Clinton canalizó a través del FMI ingentes cantidades de créditos preferenciales que fueron a parar directamente a las cajas del crimen organizado el cual se convertiría en el principal pujador en las manipuladas y fraudulentas subastas de activos públicos que se produjeron tras la bancarrota total del estado.


Todos los indicios sobre corrupción, fraude y penetración del crimen organizado fueron descartados y el FMI y el Tesoro USA siguieron reforzando y enriqueciendo a los nuevos "capitalistas" rusos, es decir a la mafia y la corrupción a gran escala rusas, con tal de que la burbuja creciente no se desinflara. La última intervención del FMI, justo antes del crac de 1998, fue utilizada íntegramente por los insiders - rusos y extranjeros - para rellenar sus alforjas con dólares y salir en estampida antes de la debacle.

El 16 de julio de 1998, el FMI, junto al Banco Mundial y Japón, acordaron los términos de un macro préstamo de 17.100 millones de $ al gobierno ruso en un paquete al que se sumarían otros préstamos y que alcanzaría los 22.600 millones de $.

Fue la oportunidad de oro que precisaban los insiders bien conectados para convertir rápidamente sus activos en rublos a dólares. De esta manera el FMI libró a tiempo a una selección de especuladores sin escrúpulos, poniendo a salvo sus capitales y sus enormes ganancias.

Su salida precipitada del rublo desencadenaría el crac con consecuencias espantosas para la población.

Una economía "regulada" por la mafia


Los capos mafiosos han entrado en los consejos de administración de la banca y las grandes empresas. La cleptocracia rusa ha cooptado los métodos, las formas organizativas y el personal de la mafia. Todo operador, desde el más alto al más bajo nivel de la organización económica y social ha de trabajar bajo "el techo" - krisha - , es decir, la "protección" suministrada, si o si, por el crimen organizado.


Las funciones del crimen organizado se han ampliado hasta absorber la de asegurar el cumplimiento de los contratos, el cobro de las multas e indemnizaciones, substituyendo juzgados y policías. Los pleitos civiles han sido aparcados y sustituidos por los ajustes de cuentas y los tribunales por los despachos mafiosos.

Las funciones de seguridad pública, jueces, policías, ..., son asumidas por secuaces a sueldo que ofrecen protección y seguridad a cambio de una prima. Los intereses y el capital de los préstamos usureros se hacen a punta de pistola. La mafia "garantiza" el funcionamiento del sector de las aseguradoras, los préstamos interbancarios y el mismo mercado de valores. El único sindicato "obrero" que funciona es el sindicato del crimen.

Los mejores especialistas en todos los ámbitos, derecho, organización empresarial, finanzas, informática, etc. trabajan de forma habitual para las redes criminales que han alcanzado un alto grado de sofisticación en los campos de las finanzas internacionales, el lavado de dinero, el ciber-crimen, ...

La mafia actúa como intermediario a porcentaje - tanto en el aspecto financiero como en el de seguros - entre las empresas y la corrupción administrativa, asegurando que el funcionario corrupto cumpla según lo acordado. De esta forma la mafia perpetúa e incrementa su poder. Los impuestos, las licencias, los derechos, ... no llegan a las cuentas del Estado que se va debilitando.


El criminal capitalismo controla el conjunto del sistema productivo ruso. Más de la mitad de la banca - unos 400 bancos - y a través de ella de la prensa y la televisión, se halla en manos del crimen organizado. La privatización de la coerción estatal - 800.000 individuos en cuerpos de seguridad privados fuera de toda regulación estatal - convierte a los cuerpos de seguridad públicos en organismos desestructurados, corruptos y dependientes de la mafia.

Más del 50% de la economía real rusa está de alguna manera conectada con el crimen organizado. Según un informe de 1997 del Ministerio de Asuntos Internos ruso (corrupto hasta los tuétanos) el 40% de las empresas privadas, el 60% de la públicas, y más del 70% de los bancos, eran propiedad o estaban controlados por el crimen organizado. El tráfico de drogas se evaluaba entre los 4.000 millones de $ y los 7.000 millones al año. Las empresas han de pagar entre el 10% y el 30% de sus beneficios en concepto de protección mafiosa y primas a los funcionarios corruptos.

 Estado del bienestar "mafioso"

Existe un verdadero estado del bienestar "mafioso" con un fondo - la obshchak - constituido por las aportaciones mensuales de sus miembros, en beneficio de las familias de los criminales en caso de apresamiento o defunción. El fondo, como no, invierte, masivamente y sin ningún problema, en activos financieros como cualquier otro fondo de pensiones.

En el centro industrial de Nizhni Tagil, en los Urales, el antiguo jugador de futbol, llamado Konstantin, líder de un conocido grupo criminal, es conocido como el "Robin Hood" ruso. Su grupo recauda alrededor del 30% de las rentas de los negocios locales mediante la extorsión, pero al mismo tiempo ofrece protección respecto al ataque de otros grupos y además suministra medicinas, suministros y comida a los más necesitados, garantiza el cobro de las deudas y presta dinero en condiciones mucho mejores que las de los bancos legales.

La expansión imparable de las redes internacionales de la mafia rusa

El crimen organizado ruso ha desarrollado grandes y sofisticadas redes internacionales que alcanzan ya a más de 65 países (entre ellos y de forma notable, España) para proceder al lavado y colocación de sus crecientes fortunas, extender sus negocios de tráficos ilícitos y asesinatos por encargo. Su ritmo de expansión es como el de un virus del correo electrónico.

El caso del Bank of New York, en el que 7.000 millones de $ de procedencia criminal rusa fueron lavados a través de instituciones financieras norteamericanas, es sólo la punta del iceberg.

La corrupta "lucha contra la corrupción"

Oscar R. Benavides, antiguo presidente de Perú: "Para mis amigos, todo; para mis enemigos, la ley"

Una vez que el crimen organizado acaba controlando el Estado, la "lucha" contra la corrupción y la mafia se convierte en un arma selectiva en manos de los grupos mafiosos más poderosos para dirimir sus disputas con sus congéneres por el control de "los mercados".

Es el caso de Putin, el delfín del hipercorrupto Yeltsin, que llegó al poder prometiendo una "dictadura de la ley" cuando él mismo estaba imputado por estafa, prevaricación, evasión y lavado de dinero en su etapa en la administración de St. Petersburgo y era elegido como sucesor a cambio de no destapar el caso maloliente de las cuentas suizas de la familia Yeltsin.

Sobreseyó el caso de los miles de millones de $ de caudales públicos en cuentas numeradas a favor de la familia Yeltsin y compinches y en cambio dictó prisión para el oligarca Berezovsky bajo cargos de corrupción y fraude.

Un millón de rusos menos cada año

La población rusa disminuye a un ritmo de 1 millón de personas al año (145 millones en 1990, 135 millones en 2000 (las cifras quedan maquilladas por la inmigración). El 30% de la población vive en la más absoluta miseria - menos de 2,5 $/día - . La gente no se casa ni tiene hijos mientras que los problemas de salud, el alcoholismo, el frío, la epidemia incontrolada del SIDA y un avance imparable de la tuberculosis, han dejado la esperanza de vida en 64 años (58 años para los varones).

Murray Feshbach
, el mejor experto en demografía rusa, ha trazado una proyección respecto a la población rusa que podría caer hasta los 80 o 75 millones en 2050 (135 millones en la actualidad) si no se solucionan los problemas sociales vinculados al criminal capitalismo.

La expansión del criminal capitalismo


A medida que las finanzas públicas caen en bancarrota, el criminal capitalismo
avanza y expande su poderío.

La crisis económica y la proximidad de las mafias rusas están sometiendo al conjunto de países de Europa del Este al nuevo sistema de relaciones sociales.


Un factor clave de la bonanza mafiosa es su habilidad para explotar las oportunidades creadas por la creciente globalización de la economía internacional. La facilidad y total impunidad con que las transacciones financieras con fondos fraudulentos pueden llevarse a cabo en un sistema financiero desregulado y poblado de paraísos fiscales, combinada con altos niveles de corrupción institucional que hacen porosas y miopes las fronteras para el tráfico ilegal, está favoreciendo la expansión imparable del criminal capitalismo.


Karachi (Pakistán)

Karachi, que en 1947 contaba con menos de medio millón de habitantes, es ,hoy día, el mayor puerto en el mar Arábigo y tiene una población de más de 20 millones (la octava mayor ciudad del mundo).

Karachi es la sede financiera y de negocios de Pakistán y la economía de la ciudad representa más de la cuarta parte del producto nacional bruto. Dominando el cuadrante noreste de la costa, con una zona de influencia se extiende desde el valle del Indo hasta Afganistán, Karachi ha sido el principal punto de entrada de suministros para la "guerra contra el terror" y de salida de los refugiados y la heroína.

Karachi es una ciudad gansterizada. Algunos de los partidos políticos más significados (PAC) forman parte intrínseca del entramado mafioso que controla también las fuerzas armadas.

 Las bandas mafiosas se han transformado en la milicia armada de los partidos políticos para intimidar a los partidos rivales, extorsionan a los operadores inmobiliarios ("donaciones"), constructores y otros empresarios que dependen de los funcionarios políticos locales para autorizar sus tratos. Como recompensa por estos servicios prestados los grupos mafiosos consiguen zonas exclusivas para sus negocios ilícitos así como la intercesión de la policía y los tribunales en su favor.

Como en otros países gansterizados, los ricos y los capos mafiosos comparten residencia, puerta a puerta, en zonas aisladas y estrictamente protegidas (Clifton y Defence)

Los países del este con más tradición democrática, Polonia, Chequia, Hungría, Eslovenia y Estonia, parecía en un principio que no iban a caer en los niveles de corrupción de sus vecinos del antiguo bloque soviético, pero los cárteles criminales de los países vecinos están penetrando, de forma progresiva e imparable, en su tejido económico e institucional.

En Chequia cientos de millones de coronas desaparecen de las arcas públicas según denuncia del mismo presidente, V. Havel en 2007. Hungría, que hasta hace poco era considerada relativamente transparente y libre de los síntomas de corrupción generalizada de su más próximos vecinos, se ha convertido en base de las redes más poderosas del crimen organizado ruso que han establecido ramas para el lavado de dinero y otras operaciones de tráfico criminal con la ayuda tácita de los cargos públicos locales. El ministro del interior, Sandor Pintor, y otros altos cargos de la administración investigados por apropiación de rentas y caudales públicos.

A pesar de su elevada miopía, el Banco Mundial ha denunciado elevados niveles de uso de información privilegiada - insider trading - en Polonia, la cual está siendo literalmente invadida por los cárteles criminales rusos y colombianos que están convirtiendo el país en base para el tráfico de cocaína y anfetaminas hacia Europa Occidental.

La historia se repite en Azerbayan, (16 altos cargos imputados en apropiación fraudulenta de rentas petroleras), Rumanía (políticos envueltos en fletes ilegales de petróleo a Yugoslavia. La mafia rumana es una verdadera multinacional en el mercado de la prostitución), Ucrania ( Periodistas asesinados impunemente y altos cargos del principal combinado semipúblico - UES - arrestados por la evasión al extranjero de rentas petroleras por valor de 1.100 millones de $, Armenia ("pérdida" de 200 millones de $ con la implicación de altos funcionarios y el antiguo primer ministro Hrant Bagratian).

 Más información:


Organized Crime and Corruption Reporting Project

Lápidas de mafiosos en rusia

Comentario sobre Gomorra